

Este el "el Polanco", amigo de la
Eréndira, estudiante de antropología de la UACh, frente a un edificio neoclásico del paseo Libertad. Se llama paseo Libertad
porque por aquí subió Lord Cochrane desde el río a la plaza para traer la independencia, como lo mencioné en un post anterior. Y el edificio fue catalogado de estilo neoclásico por
mis estudiantes de arquitectura, que hicieron un catastro de estilos arquitectónicos de todo el paseo Libertad y la plaza desde el 1900 hasta hoy. Buen trabajo hicieron... El Polanco es de Valparaíso,
lo dice su nombre porteño, y conversando una vez del puerto y de sus habitantes, mi madre llegó a la conclusión que su tío abuelo y mi tío Helmut eran amigos de cabros chicos: el mundo es un pañuelo. O los porteños hacemos nata. El Polanco goza de una sensibilidad especial: se ríe intensamente de cosas que nadie se ríe, me contaron que a veces sale a la calle envuelto en una frazada, otras se aterra de cruzar el puente entre la Teja y el centro, en fin, peculiaridades de antropólogo. Como esta bella tarde en que me lo encontré y alegremente nos saludamos, y le pregunté si conocía los blogs, y me dijo ¿los blops? y yo quería darle el link a esta página, y se puso a buscar lápiz de rodillas en el suelo, la mochila destripada, sacaba hojas, discos, cachureos pero no había lápiz, por fin con algo anotó en el rinconcito de un cuaderno arrugado: callesdevaldivia. Querido Polanco, espero que te veas. Ya estás en la blogósfera.